Los Peligros de la Sobrecarga Mágica
Por Ariane Channing
Hay serenidad en el Caos, busca el ojo del huracán.
Malaclypse el Joven
Uno de los errores más grandes que los usuarios de todos los tipos de magia cometen, es continuar bombardeando un problema para ellos de importancia con una serie de hechizos interminables que toman tanto de su tiempo y energía que al final se vuelven completamente obsesionados con la lujuria por los resultados, por consiguiente invalidando la efectividad de sus esfuerzos.
Mientras que este problema puede ser predominante entre aquellos que son nuevos en la magia, esto también puede ocurrirle a aquel muy experimentado quien sin embargo debería saber bien esto. Cualquier cosa de cierta gravedad puede obscurecer el juicio en la toma de decisiones cotidianas así como también mágicas. La persona que entra en pánico o se deja atrapar por una obsesión o ambición fácilmente puede comportarse de la manera en la cual traerá el resultado opuesto al que desea. Pueden perder información y oportunidades debido a su auto-limitada visión y campo de acción.
En magia, esforzarse exageradamente anula el poder tras la magia. La magia misma se convierte en una obsesión y se convierte en el foco, impidiendo a la magia moverse fuera del mago hacia su objetivo deseado. Es como si fuese atrapada en un campo de fuerza, orbitando alrededor del mago, atrayendo aquello que el mago rechaza, o repeliendo aquello que el mago intenta atraer. Es entonces cuando está se vuelve inefectiva.
Es una realidad de naturaleza humana que alguien que está enormemente preocupado por una situación será conducido a hacer algo con respecto a eso. No todas las personas toman medidas, muchas simplemente proyectan imágenes en sus mentes repetidas veces, buscando respuestas o imaginando un buen desenlace. Los magos probablemente probarán la magia en alguna momento, pero si se hace fortuitamente el resultado tiene poca probabilidad de ser algo más que tan solo una ayuda para fomentar sus propias fantasías.
Es fácil decir que un mago debe aprender a ser desapegado. No es tan fácil mantener ese desapego cuando alguien que tú amas está siendo agraviado o algo o alguien te causa gran aflicción. La emoción es algo normal en la vida. Es también una herramienta mágica poderosa.
Al afrontar un problema perturbador, la llave para poner en orden un problema de forma mágica comienza con lo mundano. El método más efectivo es primero considerar seriamente la situación y considerar de una manera realista si la acción mundana ofrece un resultado aceptable. La probabilidad es importante. Desear que un enemigo sea atropellado por un autobús es natural, y para algunas personas hasta puede ser mágicamente admisible, pero no es siempre la mejor solución y el factor de probabilidad no es tan alto como puede parecer a primera vista. Las emociones destructivas naturales las cuales uno puede emplear en un hechizo conducen directamente al reino de la obsesión, y producen por lo tanto resultados negativos en la magia. Puede haber una mejor solución.
Reconocer la cólera u otras emociones negativas es también importante, así como también reconocer que tales emociones puede distorsionar el pensamiento lógico. Un método para superar esto es pretender que el problema está afectando a otra persona, un desconocido quizás, y preguntándote qué consejo le darías. Considera las posibilidad de solución a nivel mundano, y entonces busca la manera mágica para traer las 'coincidencia' necesarias para que todo esto llegue a ocurrir.
Esto puede significar una serie de hechizos en cadena, en lugar de un solo trabajo mágico general. La vida está llena de complicaciones, y realizando magia con sólo el resultado final en mente le dá a la magia el campo de acción necesario para tomar algunas sendas inesperadas con el objetivo de alcanzar ese resultado. La diferencia entre usar una serie de hechizos y utilizar sobrecarga mágica, es que la serie de hechizos sigue una secuencia específica, preplanificadacon el propósito de trabajar por un resultado final el cual puede ser muy diferente que el que otorga una serie de hechizos todos dirigidos al mismo resultado sin la ayuda de un plan progresivo. Las emociones involucradas en la situación pueden ir siendo liberadas en cuotas controlables con cada etapa de la progresión, en vez de bombardearlas con una multitud de operaciones mágicas que sólo estriñen los esfuerzos mágicos del mago.
Uno de los aspectos más importantes de la Magia del Caos es el talento de olvidar un hechizo después de que es realizado. Esto puede requerir más bien una buena cantidad de auto-confianza en una situación de importancia personal. Fríamente tener previstos una serie de hechizos, realizarlos, y entonces dejar la magia hacer su trabajo sin otros pensamientos que los de todos los dias. Aún para el mago creyente, es una parte esencial del entrenamiento mágico.
La filosofía de Austin Osman Spare de "no importa, no es necesario" puede ser aplicado a casi cualquier situación, pero no lo hace fácil. El desapego es un arte, y llega con la práctica. Desafortunadamente las crisis personales que ocurren en nuestras vidas no siempre tiene previsto un período de pruebas. Repentinamente, ahí estás, tratando con lo desmedido con ninguna otra cosa que tu magia como ayuda porque las soluciones comunes parecen inseguras. Pero ese es el punto entero de magia, teniendo esa habilidad para empujar esas consecuencias mundanas en forma, deseándolos formar patrones de secuencia que el saque tu propósito. ¿Sin la garantía que la magia puede trabajar para tu beneficio en tales situaciones, qué el punto en el estudio mágico estaría en todo?
La disciplina es un factor importante en la magia también. Guardar la calma ante una crisis es una disciplina necesaria y de importancia inestimable al usar la magia para enfrentar situaciones de la vida real. Usar magia al azar para solucionar tales problemas no es más efectivo que usar insultos, y puede generar una reacción violenta. ¡Así es que cuando el mundo parezca derrumbarse a tu alrededor, tómate el tiempo para aquietarte y planear tus soluciones mágicas tal como lo harías con circunstancias menos calamitosas, y recuerda las inmortales palabras de Douglas Adams, "no entres en pánico"!
Traducido por Kaosmos |